No sé cuántos años hacía que no leía, ni escuchaba la expresión ‘ficha falsa’. Para el que no entienda el concepto se lo intentó explicar (al menos desde el prisma del fútbol municipal): Una ficha falsa podría ser por ejemplo, que tuvieras un equipo de fútbol sala y que no juntaras ni cinco para el domingo y un colega viniera a jugar con vosotros, pero tu entregabas la ficha de otro al árbitro. O que estuvieras en juvenil, pero tenías un primo que jugaba de la leche de categoría cadete y cambiaras la fecha en la ficha para que pudiera jugar sin problema. Que este concepto haya vuelto a mi vida es culpa de Las temporadas de mi vida, el libro del exfutbolista y reportero Raúl Ruíz.
Si hubiera entrada de ‘Ficha falsa’ en la Wikipedia, en alguna parte de la página aparecería: “El término ‘Revisión de fichas’ te podría interesar”. Eso de la revisión consistía básicamente en que alguien del equipo rival se mosqueaba y le decía al árbitro que quería revisión de fichas porque se olía el truco del que hablamos en el párrafo anterior. Aquello era un rollo, porque en vez de irte a casa a darte una ducha caliente, te tocaba quedarte un buen rato allí, andar sacando el DNI y probablemente pegándote con los del equipo rival. A Raúl Ruíz, que aparte de reportero fue futbolista, le pillaron en su día con ficha falsa, pero en el fútbol profesional.
Historias como esta muestran que Las temporadas de mi vida está escrito desde la sencillez y la cotidianidad. Ese infrafútbol de los años ochenta y noventa estaba muy lejos del glamour que hoy en día rodea a la élite. Raúl Ruíz desarrolla su carrera profesional en una biografía lejana a las de los Cristiano Ronaldo y compañía. El acierto del libro está en que cualquiera que se haya calzado unas botas y haya pegado tres patadas en un patatal de tierra, o en un pista desconchada de fútbol sala, se sentirá identificado.
Que un directivo del Logroñés se llamara César, pero todo el mundo se dirigiera a él como Alberto, es para mi como el Fon, que realmente se llamaba Alberto, pero como el amigo en común que teníamos era ‘el Alfon’ y este que lo conocía del pueblo lo llamaba Fon, pues Fon se quedó. Porque el fútbol, es esto para la mayor parte de la gente que lo practica, y no las noches de Champions o las finales de un Mundial o una Eurocopa.
![]() | Título: Las temporadas de mi vida |
| Autor: Raúl Ruíz | |
| Editorial: Aguilar | |
| Páginas: 256 |


