10 de agosto de 2026
Valeri Bojinov con el Levski de Sofia

Valeri Bojinov: Agarrarse a un clavo ardiendo

Valeri Bojinov en un amistoso entre Bulgaria y Serbia – Foto de Biso

Que daño hizo la Bulgaria de USA 94. A ver, que se me entienda. Que bien por la cosa de ver a una selección de esas que ahora llaman outsider llegar lejos en un Mundial. Pero mal por lo de generar expectativas, porque para los que tenemos a esa Copa del Mundo como la primera de nuestras vidas, se nos generó una imagen falsa de los búlgaros. Pensábamos que los Hristo Stoichkov y los Lubo Penev eran la norma. Claro, ahora llega el tedioso parón este de selecciones y afrontas el España – Bulgaria con poco entusiasmo porque ya hace tiempo que no te engañan.

El último ‘parecía qué’ diría que fue Dimitar Berbatov. Era del estilo de Ibrahimovic, pero peor. Es decir, que era así grandón y a la vez técnicamente bien dotado, pero luego pocas ganas de ser bueno. Pero al fin y al cabo es, como Zlatan, pero peor. Pero hubo otro delantero búlgaro con el que nos la intentaron colar, aunque ya pocos se acordarán de él. Valeri Bojinov es como se llamaba el supuestamente nuevo Stoichkov

Los nostálgicos nos aferramos a un clavo ardiendo. A Bojinov, que emigró al fútbol italiano, le salieron bien los números en el Lecce, uno de esos que a los que ya tenemos alguna cana nos suena a Serie A como el Zaragoza a Primera División, pero que nos gustaba simplemente porque sonaba como ‘leche’. La verdad es que Bojinov parecía una piraña letal dentro del área, y le pegaba desde fuera del área como un auténtico animal. Y la jugada le salió bien, porque después de su paso por el Lecce anduvo por la Fiorentina y nada más y nada menos que por la Juve. Pero Bojinov se apagó.

Pero en el fútbol lo último que se pierde es la esperanza. En la Premier League alguien pensó que era buena idea llevárselo a Inglaterra. Bojinov aterrizó en un Manchester City, que todavía no era el City, pero que ya andaba detrás del ser el City. Además, para ponérselo más fácil, se encontró en el vestuario con otro búlgaro como Martin Petrov. Que cómo serán las cosas, hasta Petrov ha marcado más goles con la selección que nuestro protagonista. Las cosas en Manchester tampoco le fueron bien, pero el bueno de Bojinov nos volvió a engañar años después cuando volvió a romperla en Italia. Esta vez fue en el Parma, otro de esos que nos vuelven nostálgicos y en el que también estuvo durante un tiempo el bueno de Stoichkov.


Pero la mecha se volvió a apagar y ya no se encendió más. Ahora vemos a esta selección de Bulgaria y ninguno nos suena de nada. Por no haber, no hay ni un hijo de. A los búlgaros, que siempre les comparamos con los rumanos, que tampoco andan sobrados de talento joven, al menos hemos tenido al hijo de Hagi. Eso por lo menos da para comparar y sobre todo para ser pacientes y esperar que en algún momento renazca el Maradona de los Cárpatos.

Valeri Bojinov con el Levski de Sofia

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